lunes, 12 de agosto de 2013

Quiero construir mi casa (con o sin PROCREAR)

Quiero construir mi casa (con o sin PROCREAR)

Quieres construir, remodelar, ampliar o refaccionar mi departamento, estudio, oficina o galpón? Te recomendamos que hacer…
La gran incógnita del cliente cuando consulta con un albañil, contratista, profesional, empresa constructora es:  

  • Estaré pagando muy caro?
  • Aparecerán decenas de adicionales que saldrán de mi presupuesto? Como los evito?
  • Debo contratar un profesional? Para qué? Si ya sé que es lo que quiero.
  • Me construirán el proyecto que yo realmente quiero?
  • Tendré problemas de funcionamiento en el futuro?
  • Si los hay, tendré alguna garantía?
La respuesta a todas esas preguntas comienza con una sola palabra: el PROYECTO.

El proyecto ejecutivo o su sinónimo más común, los papeles que nadie quiere pagar por el hecho de que ya se lo que quiero, es el arma fundamental para evitar cientos y miles de conflictos y responderemos cada pregunta planteada anteriormente con su fundamento:

Estaré pagando muy caro?

Cliente Astuto: Me dijeron que el metro cuadrado de construcción está alrededor de 800 bolívares el metro cuadrado, así que calcule gastar un total de 12.000 yenes según los metros que tengo pensado construir y listo.
Respuesta: EL PROYECTO. La única forma de saber el precio por metro cuadrado es definir con la mayor precisión posible la distribución, los detalles, la diversificación de materiales, el  diseño, los  métodos constructivos y las tipologías, para luego poder cotizar ese proyecto sin ningún lugar a dudas por parte del contratista.
Además puedo, con un proyecto definido, determinar la forma en que quiera contratarlo, llave en mano, mano de obra, materiales, etc.
Otra característica es que tengo la posibilidad de pedir varios presupuestos y evaluar el precio del mismo producto. Porque dar una idea y pedir un presupuesto es imposible después comparar precios. Como nos decían en la primaria hay que comparar peras con peras y manzanas con manzanas.

Aparecerán decenas de adicionales que saldrán de mi presupuesto?  Como los evito?

Cliente Astuto: Yo ya tengo todo pensado como quiero las cosas, ni más ni menos que esto que te estoy contando. Así que adicionales no puede haber  si lo hacemos como te digo, no?
Respuesta: El PROYECTO. Existen muy pocos profesionales que por excesiva capacidad y vasta experiencia pueden definir una obra en el aire y al pasar, en cambio, clientes, todos. Con una charla de 10 minutos definen óptimas distribuciones, tipologías, materiales, métodos constructivos, diseño arquitectónico, ingeniería, decoración y presupuesto.
La realidad es que pueden estar pecando contra su propio diseño y bolsillo. Cuando los problemas aparecen y no existe un material de referencia, es imposible coordinar criterios, gustos y/o soluciones.

Debo contratar un profesional? Para qué? Si ya sé que es lo que quiero.


Cliente astuto: No necesito un arquitecto ni nada de eso. Yo ya sé cómo quiero mi casa, después aparecen con ideas inviables. Contrato un albañil y lo dirijo yo mismo.

Solución: EL PROYECTO. Un profesional que asesore al cliente, le de otro punto de vista para orientarlo, le aconseje por nuevos métodos y materiales. Y en el transcurso de la obra, sirva de ABOGADO TECNICO DEFENSOR del mismo. Es decir, defienda sus intereses, sus ideas, y principalmente, su bolsillo.
El ahorro que el cliente puede encontrar con buen profesional es sustanciable y no se compara con los gastos que podrían producirse no habiéndolo.
Sin contar con que también es el único habilitado para conocer reglamentos, planos, regularizaciones y evitar todo tipo de conflictos con el ente público que regule la obra.



Me construirán el proyecto que yo realmente quiero?

Cliente Astuto: Yo sabía exactamente como quería que quedase mi casa, se lo conté al albañil y cuando la vi terminada no tenía nada que ver.

Respuesta: EL PROYECTO. La tecnología ha avanzado lo suficiente como para resolver este problema de forma rápida y eficiente. La idea de los nuevos programas tecnológicos es servir de traductor entre el lenguaje técnico profesional a un leguaje interpretable por cualquier persona común.
Uno puede ver en una imagen su proyecto terminado, con los materiales a utilizar, recorrerlo y definir todas las características sin necesidad de interpretación de material técnico.



Tendré problemas de funcionamiento en el futuro? Si los hay, tendré alguna garantía?

Cliente astuto: La obra la manejo yo, trabajo 10 hs por día en el banco, pero en mis ratos libres, consigo los materiales, contrato la mano de obra, los subcontratistas, dibujo el plano, saco los seguros, chequeo los imprevistos, coordino los tiempos, y el dinero que gasto, una pavada.
La respuesta: EL PROYECTO. Con un legajo ejecutivo completo, puedo decidir por qué forma de contratación quiero optar. Dividir para subcontratar, o unificar para contratar llave en mano.
Por qué llave en mano?
  • Conozco el monto total a invertir.
  • Sin costos adicionales (salvo imposibles de prever).
  • Sin problemas de coordinación de tiempos o errores por superposición de subcontratos.
  • Control de  materiales mal usados en cantidades o por mala disposición.
  • Garantía de finalización por contrato.
  • Garantía de funcionamiento.
  • Garantía de plazos.  

En definitiva, la respuesta es: EL PROYECTO